Por Marcelo R. Cimino Argondizzo

Sobre la reciente notificación al congreso de los Estados Unidos para la eventual adquisición de helicópteros UH-60L Blackhawk para el Ejercito Argentino, el departamento de estado norteamericano publicó la siguiente nota:

El Departamento de Estado de Estados Unidos ha aprobado una posible venta militar al Gobierno de Argentina de helicópteros UH-60L Blackhawk y equipos relacionados. El costo total estimado es de 140 millones de dólares.

El Gobierno de Argentina ha solicitado la compra de cuatro (4) helicópteros UH-60L Black Hawk; y dos (2) motores T700-GE-701D. También se incluirán los siguientes artículos de equipo de defensa no principales: sistema de referencia de rumbo de actitud simple o doble; transpondedor de identificación amigo o enemigo (IFF) APX-100; transpondedor IFF APX-123; receptor del sistema de aterrizaje instrumental/visual omnidireccional AN/ARN-123 o AN/ARN-147; receptor de radio radiogoniómetro automático AN/ARN-89 o AN/ARN-149; radio de alta frecuencia AN/ARC-220; radio de muy alta frecuencia ARC-186; sistema de posicionamiento global Garmin GTN-750; radio multibanda Cobham C-5000; transmisor localizador de emergencia EBC 406HM; sistemas internos de tanques de combustible auxiliares; sistema de extracción de inserción de cuerda rápida; cabrestante de rescate; conjuntos de equipos de cabrestante de rescate; gancho de carga; cubo Bambi; Dispositivos/software de mantenimiento y entrenamiento de tripulaciones aéreas; cascos; transporte; equipo organizativo; repuestos y piezas de reparación; equipo de apoyo; herramientas y equipos de prueba; datos técnicos y publicaciones; capacitación de personal y equipo de entrenamiento; ingeniería del Gobierno de EE. UU. y de contratistas; servicios de apoyo técnico y logístico; y otros elementos relacionados con la logística y el apoyo al programa.

Esta venta propuesta respaldará los objetivos de política exterior y de seguridad nacional de Estados Unidos al mejorar la seguridad de un importante aliado no perteneciente a la OTAN que constituye una fuerza para la estabilidad política y el progreso económico en Sudamérica.

La venta propuesta mejorará la capacidad de Argentina para hacer frente a las amenazas actuales y futuras, al proporcionarle capacidad adicional para la seguridad fronteriza, la lucha contra el crimen transnacional y la asistencia humanitaria/respuesta ante desastres. Argentina no tendrá dificultades para integrar estos artículos y servicios a sus fuerzas armadas.

La venta propuesta de este equipo y el apoyo correspondiente no alterarán el equilibrio militar básico en la región.

El contratista principal será Sikorsky, una empresa de Lockheed Martin, con sede en Stratford, Connecticut. Por el momento, el Gobierno de EE. UU. desconoce la existencia de algún acuerdo de compensación propuesto en relación con esta posible venta. Dicho acuerdo se definirá durante las negociaciones entre el comprador y el contratista.

La puesta en práctica de esta venta propuesta no requerirá la asignación de ningún representante adicional del Gobierno de los Estados Unidos ni de ningún contratista a Argentina.

Esta venta propuesta no tendrá ningún impacto negativo en la capacidad de defensa de Estados Unidos. 

la incorporación de los UH-60 Blackhawk constituye un viejo anhelo de nuestro Ejército, incluso tan viejo como con los F-16

Como ya hemos mencionado en varias oportunidades, la incorporación de los UH-60 Blackhawk constituye un viejo anhelo de nuestro Ejército, que durante décadas no solo le “sacó el jugo” a los venerables UH-1H, sino que además realizó denodados esfuerzos para mantenerlos en servicio, incluso repotenciando sus capacidades.

No resulta exagerado decir que el día en que los Huey finalmente sean retirados del servicio, a más de uno se le va a caer una lágrima. Después de tantos años, dejaron de ser simplemente una aeronave para convertirse en parte de la historia viva del Comando de Aviación del Ejército Argentino.

Puntualmente, la adquisición de estos cuatro (4) primeros helicópteros UH-60L Blackhawk representa el puntapié inicial para la incorporación de un lote compuesto por veinte (20) ejemplares, lo que significará una vuelta de página notable para las capacidades del Arma.

Si bien en la nota se menciona un costo total estimado de unos 140 millones de dólares, en realidad, dicha cifra corresponde al monto global previsto para las veinte aeronaves. Esta práctica de establecer los requerimientos mediante el sistema FMS fijando un “techo” para la operación es frecuente y responde, entre otras cuestiones, a la necesidad de acortar tiempos burocráticos dentro del Programa. De este modo, se plantea inicialmente un volumen concreto de adquisición, dejando margen para incorporar aquellos elementos que pudieran surgir durante el desarrollo del programa.

En rigor, según las declaraciones del ministro de Defensa, Carlos Presti, el monto correspondiente a estos primeros cuatro UH-60L, incluyendo equipamiento, entrenamiento y los motores iniciales, representa unos 38 millones de dólares. A partir de estos valores y considerando que buena parte de los costos asociados a la puesta en marcha del programa no se replicarán de manera proporcional a medida que se incorporen las restantes aeronaves, nuestra estimación ubica el costo global en torno de los 5 a 5,2 millones de dólares por Blackhawk.

Esta estimación contempla, además, que será necesario incorporar motores adicionales para sostener la operación de la futura flota, aunque no necesariamente en una relación de dos motores por cada cuatro aeronaves. En ese sentido, una dotación del orden de seis motores para el conjunto de veinte helicópteros permitiría contar con una reserva adecuada sin repetir proporcionalmente todos los costos iniciales asociados a cada incorporación.

Aunque llega demasiado tarde para una Nación con la extensión y el potencial de la Argentina, y después de cuatro décadas de desinversión en materia de defensa, el UH-60L Blackhawk representa un cambio de paradigma.

La verdadera ganancia de operar un Blackhawk no pasa solamente por su mayor capacidad de carga externa al gancho ni por la modernización de sus sistemas. El salto respecto de la familia Huey está, fundamentalmente, en la supervivencia de la aeronave y de su tripulación frente a las condiciones propias de un escenario de combate.

El UH-60 fue concebido desde su origen bajo las experiencias de Vietnam, incorporando una elevada tolerancia al impacto de munición enemiga, redundancia de sistemas y recursos destinados a preservar la integridad de sus ocupantes. Su sistema de rotor principal, por ejemplo, combina una elevada resistencia estructural con características que le permiten mantener sus prestaciones ante determinados daños balísticos, mientras que su sistema de transmisión cuenta con una caja de engranajes principal capaz de continuar funcionando durante un período limitado aun ante la pérdida de lubricante.

A esto se suma su configuración bimotor y la redundancia de los sistemas hidráulicos y eléctricos, diseñada para que una falla o incluso determinados daños en combate no impliquen necesariamente la pérdida inmediata del control de la aeronave.

Finalmente, la filosofía de crashworthiness busca aumentar las posibilidades de supervivencia en caso de un aterrizaje forzoso. El tren de aterrizaje, la estructura, los asientos y los sistemas de combustible incorporan distintas soluciones destinadas a absorber energía, proteger a los ocupantes y reducir el riesgo de incendio.

En definitiva, el verdadero salto para nuestro Ejército no consiste simplemente en hacer lo mismo con un helicóptero más moderno. El UH-60 fue concebido para operar en ambientes de mayor amenaza, soportar determinados niveles de daño y, llegado el caso, aumentar las posibilidades de que su tripulación y soldados regresen sanos.

Por último, hay un aspecto del programa FMS que no es menor y que merece ser destacado: el material suministrado debe encontrarse apto para el uso y ser aceptado bajo los mismos estándares que corresponden al material destinado a las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos. En otras palabras, FMS no es un mecanismo para colocar en el exterior material que Estados Unidos no considera apto para emplear sus propias Fuerzas.

De allí la relevancia de que Sikorsky sea el contratista principal. No estamos simplemente ante la compra de cuatro helicópteros usados, sino ante la incorporación de aeronaves que deben atravesar los procesos de inspección, acondicionamiento y aceptación establecidos para su entrega bajo el programa. Para nuestro Ejército, esto constituye una diferencia sustancial: detrás de cada UH-60L no solamente está la aeronave, sino también el respaldo del fabricante y de la estructura logística estadounidense que sostiene al sistema.

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