viernes, junio 12, 2026
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Owen Crippa desafiando las garras del león

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Por Diego Rondal – Recopilación Homenaje

En la mañana del 21 mayo de 1982, se envió un avión de la 1er. Esc. Aeronaval de Ataque a verificar movimientos de la flota británica en el Estrecho de San Carlos. El solitario Aermacchi MB 339A se encontró con más de veinte buques surtos en el estrecho y comenzando las operaciones de desembarco. Owen Crippa atacó con todos los medios a su disposición al HMS Argonaut y regresó a Puerto Argentino con la novedad.

Al amanecer del 21 de mayo nos ordenaron despegar para apoyar al teniente Esteban con su sección del regimiento de infantería que resistía un desembarco ingles en San Carlos. En nuestro comando la actividad era febril. Al darme instrucciones, mis superiores me informaron que los ingleses habían superado la posición de Esteban, que no había caído prisionero, que se retiraba combatiendo y su situación era crítica. Además que el Endurance y dos buques más estaban en el estrecho y que debía salir con mis aviones artillados con cohetes y cañones para repeler ataques de helicópteros (cañones de 30mm y cohetes ZUNNI). Pedí bombas pues preveía enfrentamientos con buques, me dijeron que no.

Mi numeral, el Tte. Tallarico, estaba muy excitado y ya quería salir a la pista. Lo calme y le hice entender que era muy importante preparar la navegación y además contar con información de último momento antes de iniciar la misión. Al llegar a la pista encontramos una rueda desinflada y un bombardeo había destruido el regulador de presión, por lo que había que inflar directamente del cilindro de aire comprimido, y si este estallaba, podía matar al mecánico, pese a lo cual el Cabo Principal Reyes se ofreció a intentarlo. Me dispuse a ayudarlo cuando llego la orden de despegue inmediato, había que ir al frente y dar información de la situación.

Por doctrina no se contempla la operación de un solo avión en misiones de combate. La mínima unidad son dos. Decidí salir solo; enojado porque no me dejaron portar bombas. No sé porque, quería ir. Trepe al único aparato en servicio, puse en marcha, probé sistemas, despegue y comencé a navegar según lo planificado. No me pude comunicar con el operador de la torre de control pero si con el radar y con él me mantuve en contacto. Los problemas de comunicaciones eran normales. Deje atrás puerto argentino, pase en vuelo rasante lateral monte Kent y próximo a Rincón del Zaino pude ver los primeros indicios de combate; helicópteros ardiendo e infantería dispersa buscando refugio.

El operador de radar me informo que a partir de monte Kent podía atacar cualquier helicóptero porque no había ninguno propio en el sector pero no confíe en esta información pues no tenia modo de determinar si se trataba de ingleses o argentinos, así que continúe hacia San Carlos sobre los restos humeantes de los combates. El día era diáfano, salvo alguna formación de niebla que me hizo variar el derrotero previsto. El paisaje era bucólico, sol, aire calmo, gavietas. Resultaba imposible pensar que en ese lugar se estuviese desarrollando una guerra.

Apareció una silueta que parecía un buque. Navegue hacia ella hasta que determine que era la Roca Remolinos. Luego salí hacia el mar buscando buques ingleses. No había ninguno. No entendía nada. Si a pocos kilómetros se estaba desarrollando una operación de desembarco anfibio como no iba a haber buques de apoyo.

Tras pasar Middle Bay y Punta Race aviste los primeros recostados sobre la margen oeste del estrecho San Carlos. El altímetro marcaba 600 pies . Seguí pegado a la ladera viendo sin ser visto. Quería llegar hasta San Carlos para observar exactamente qué pasaba ahí. Frente a mi apareció un helicóptero sea Linx “colgado” probablemente en misión de DAT (detección aérea temprana). Como no me vieron, lo puse en la mira. De repente a mi izquierda y al separarme de la cadena montañosa vi. gran cantidad de buques y la actividad de una gran maniobra de desembarco anfibio. No dude, era mucho más redituable atacar un buque que un helicóptero. Gire muy bruscamente hacia mi izquierda. La inercia me llevo a muy pocos metros del helicóptero. vi. el gesto de desesperación del piloto ingles. La panza de mi avión sobre su cara. Puso violentamente paso colectivo para “plancharse” sobre el mar. Sonreí pensando que no era su día. Dios lo había salvado. Yo tenía otros objetivos más apetecibles.

Enfile hacia el primer buque. Había practicado para usar una misma corrección de mira para disparar cañones y cohetes. No había tiempo en combate para corregirla. Apreté el disparador de los cañones de 30 mm y nada. –Que lastima,- me dije. Haber llegado hasta aquí y que me falle el armamento.
Revise el sistema de armas y la “perilla maestra” no estaba conectada.

Corregí el grave error y comencé a disparar sobre la infraestructura del buque. Observaba los impactos sobre los emplazamientos de artillería y sobre la arboladura tratando de afectar su sistema de radar. Muy próximo a la nave se me trabo mi cañón izquierdo, alcance a disparar mis 8 cohetes ZUNNI de 5 pulgadas y pase rasante sobre su arboladura. «Tenía tiempo para observar todo como en una película en cámara lenta.»

En ese momento comenzaron a tirarle con cañones desde un transporte de asalto tipo Fearless, que estaba a su izquierda. Al mirar hacia ese buque, vio el fogonazo y el humo característicos que se produce cuando se dispara un misil y de inmediato la estela brillante que iba dejando el proyectil a medida que se aproximaba al avión. A fin de evitar el impacto Crippa intensificó las maniobras evasivas, pero no tardo en comprender la gravedad de la situación: a medida que avanzaba se encontraba con mas y mas barcos.

Para impedir que le tiraran, recurrió a un arriesgado procedimiento, que consistía en meterse entre medio de los buques, que de este modo dejarían de tirar ante el peligro de impactarse entre ellos. En efecto, los ingleses cesaron el fuego momentáneamente, pero lo reinciaron una vez que su avión había pasado, tratando de impactarlo mientras se alejaba. Se había metido en la boca del lobo.

Volando a plena potencia y esquivando como podía, tanto a los buque como a las esquirlas, que se iban formando a su alrededor, enfilo hacia Punta Federal, con la esperanza de alejarse de las unidades inglesas. Pero se equivoco: al «saltar» un cerro, en lugar de esconderse se encontró de golpe con mas barcos, ubicados a su derecha, próximos a la Bahía Ruiz Puente.

Repuesto de la sorpresa giro bordeando un cerro, en momentos en que las naves comenzaron a tirarle con artillería. Al pasar el cerro se plancho sobre el piso de un amplio valle que está antes de llegar a Puerto Sussex. En ese instante, un pensamiento se cursó por su mente: «Si voy a Puerto Argentino y digo que hay muchos buques, me van a decir que está bien, que habrá cuatro o cinco. Pero cuantos en realidad ¿cuántos había?.
Trato de calmar sus nervios; estaba agitado y sentía el cuerpo empapado en transpiración. Se había salvado del fuego de los buques pero era posible que un PAC de Harrier ya estuviera dirigiéndose al lugar para interceptarlo.

«Me juego una vez mas» pensó en voz alta y elevándose un poco hizo un suave giro hacia la izquierda, regresando hacia el Río San Carlos. Su intención era contar, identificar y ubicar a cada una de las unidades británicas en la carta que llevaba en la rodilla derecha.
Así; lo hizo eran nada menos que una docena de buques; una cifra que no estaba en sus cálculos y en los de nadie. Para cualquiera, era un disparate concebir la presencia de esa cantidad de naves en una zona tan restringida.

Como es estaba acercando demasiado, volvió a girar está vez hacia el sur, «Listo ahora a casa» dijo a sí mismo y puso rumbo hacia Puerto Argentino. Fue entonces cuando se presento otro problema: en el prevuelo, había buscado referencias que le ayudaran en su navegación y le evitaran tener que diferenciarlas en el momento, desviando su atención. Pero al haber cambiado su navegación por la mala meteorología, perdió esos puntos geográficos de referencia que le permitirían guiarse para el regreso.

De acuerdo con la nueva ruta que debía seguir, se veía obligado a pasar por Puerto Darwin, donde había fuerzas propias que desconocían la existencia de la misión. Lo más probable es que le tiraran y tal vez lo derribaran. El peligro existía y era consciente de ello. Tenía solo una alternativa: pegarse todo lo más posible al piso, volar sobre el sector sur de las Alturas Rivadavia y rogar por qué no lo derribaran.

Afortunadamente, sin mayores novedades llego a Bahía Agradable y salió al mar. Hasta ese momento había logrado sortear un escollo muy difícil: pasar sobre la artillería propia. Aun no se había comunicado con Puerto Argentino por dos motivos fundamentales: primero porque los británicos contaban con elementos como para detectar la emisión de su radio e ir en su búsqueda y, segundo, porque para emitir debía ascender bastante, pues volando tan bajo las ondas radioeléctricas de muy alta frecuencia (M.A.F. o V.H.F.) tenían muy poco alcance.

Cuando salió al mar, no tenía una idea clara de donde se encontraba. Según sus cálculos. Había dejado la tierra al sur de la Rada Agradable, pero no estaba nada seguro. Ascendió e intento entonces comunicarse con Puerto Argentino:

-Tala, aquí Pora, Tala, aquí Pora.
-Aquí Tala, adelante Pora.
-He avistado catorce unidades inglesas en zona de Puerto San Carlos. Confirmaré posición al aterrizar.
-Pora, lo tengo controlado. Ponga rumbo 065.

-¿Y las defensas?
-No se preocupe ya están avisados.
Crippa plancho su avión nuevamente sobre el mar y continuo en la dirección indicada. Luego de pasar por la Isla del Este, el controlador del aeropuerto le pidió que ascendiera para tenerlo en el radar. Instante después volvió a llamarlo:
-Pora, lo tengo en pantalla

-Bien, pero ¿y las defensa? –pregunto ansioso Crippa sin ocultar su preocupación por las defensas antiaéreas.
-Ya están avisados. No se haga problema por eso. Todo está bajo control –respondió el controlador desde la torre del aeropuerto. –Proceda para el aterrizaje.

A las 10:45 Crippa aterrizo en Puerto Argentino. Cuando el Aeromacchi se estaciono en un costado de la pista, el Capitán Arce se acerco a la maquina. Crippa había comenzado a bajar por la escalerilla. En su cara se reflejaba toda la tensión del momento vivido.

-¿Así que están ahí? –le pregunto Arce antes de que Crippa llegara al piso.
-Si señor, tienen todo tipo de barcos. Nunca pensé que los iba a encontrar en ese lugar y en esa cantidad. Alcancé a atacar a una fragata, vi el impacto de cañones pero desconozco qué efecto tuvieron los cohetes.

-Crippa, vamos a la Central de Operaciones así nos informa en detalle –dijo Arce mientras apuraban el paso, pues comenzaba a lloviznar con cierta intensidad.

La información aportada por el Teniente Crippa fue de fundamental importancia para las acciones futuras emprendidas contra las fuerzas británicas. Ese mismo día, horas después del vuelo sobre San Carlos, aviones de la 2da Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque y de la Fuerza Aérea incursionaron exitosamente sobre los buques enemigos.

Teniente de Navío Owen Guillermo Crippa – Comando de Aviación Naval – Piloto naval de combate, condecorado por su heroísmo y arrojo demostrado en el primer ataque aéreo al desembarco británico en Puerto San Carlos, donde, en solitario y con una aeronave de entrenamiento con muy poco poder de fuego, detectó y emprendió un ataque al centro de la flota británica allí basada, conformada por una docena de navíos fuertemente defendidos por artillería antiaérea. Enfrentándose a todo el dispositivo abrumadoramente superior, el Teniente Crippa atacó con éxito con cohetes no guiados a la fragata británica HMS Argonaut, dejándola fuera de servicio, para luego regresar mediante maniobras evasivas y un denso fuego antiaéreo del enemigo, a su base operativa en Puerto Argentino, informando el enorme despliegue encontrado.
Por tal motivo otórguesele la Medalla Cruz La Nación Argentina al Heroico Valor en Combate según La Ley 22.607 (1982).

Fuentes:
http://www.nuestromar.org/noticias/mar_calmo/05_09_2010/32668_owen_crippa
http://www.laperlaaustral.com.ar/contenidos/index.php?view=article&catid=39%3Afuerzaaeronaval&id=177%3Amision-en-san-carlos&tmpl=component&print=1&page=&option=com_content
http://www.nuestromar.org/noticias/mar_calmo_052009_23932_buscan_recuperar_el_aermachi_que_owen_crippa_uso_en_malvin
Libro Exocet, Emilio Villarino

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PROGRAMA DE MODERNIZACIÓN PODS DE REABASTECIMIENTO EN VUELO HÉRCULES

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Por Marcelo R.Cimino – Jueves 07-09-2017

De incalculable valor estratégico, el programa enfocado a la Modernización y Remoción de Obsolescencias de los Pods de Rebastecimiento en vuelo (REV)de los aviones KC-130H Hércules TC-69 y TC-70, acompaña de manera intrínseca los procesos PDM (Program Depot Maintenance) y de Modernización, Estandarización y Remoción de Obsolescencias aplicados al total de la flota de aviones C-130H argentinos, llevados adelante por la Fábrica Argentina de Aviones Brig. San Martin (FAdeA) junto a la Fuerza Aérea Argentina (FAA).

El objetivo de las operaciones de Reabastecimiento en Vuelo (denominadas de manera universal Air-to-Air Refuelling) es mejorar la eficacia en el combate; permitiendo proyectar el poder aéreo sea extendiendo el alcance del vector o concentrando mayor cantidad de medios aéreos donde y cuando más se necesita, al tiempo de favorecer y flexibilizar el abanico referido a carga útil por parte de los cazas.

La República Argentina fue pionera a nivel regional en operaciones de Reabastecimiento en Vuelo (REV), y una de las pocas naciones en el mundo que cuenta en su haber con varias decenas de misiones REV en condiciones de combate real, estas durante la Batalla por las Islas Malvinas en 1982, cuando enfrentó en condiciones críticas a un enemigo tecnológicamente superior y mejor equipado, abiertamente apoyado por la OTAN. De no haber contado por entonces con esta capacidad, gran cantidad de las misiones de combate argentinas no hubieran sido posible. A su vez, los KC-130H TC-69 y KC-130H TC-70, eran los únicos Hércules argentinos que poseían el radar AN/APQ-122 que favorecía el repostaje en vuelo. Realizando además de las misiones de REV, tareas de búsqueda y salvamento, exploración lejana, paralelamente hacían de retransmisores y apoyo a la navegación de los A-4 Skayhawk.

En varias ocasiones, sus valerosas tripulaciones fueron más allá de su responsabilidad, entrando peligrosamente dentro del alcance del dispositivo antiaéreo británico, en aras de rescatar halcones argentinos con sus tanques de combustible perforados por fuego inglés, llevándolos “empupados” hasta la plataforma misma de aterrizaje en el territorio continental.

En la actualidad

Tras la recuperación de la Fábrica de Aviones en 2009, con la PDM del C-130H TC-66, la empresa cordobesa comenzó a transitar los lineamientos de la Planificación Estratégica diagramada por la Fuerza Aérea Argentina, respecto al mantenimiento periódico de la flota Hércules (estándar H) en estado operativo. Al proceso PDM del TC-66 le siguió inmediatamente el correspondiente al Hércules TC-64, mientras se iniciaban las tareas en el KC-130H TC-69. Ya con este último ejemplar, se daba inicio al subprograma de Modernización y Remoción de Obsolescencias de los cuatro (4) conjuntos Pylon/ Pods, correspondientes a los veteranos reabastecedores argentinos.

Dado el embargo que pesaba sobre nuestra nación luego del conflicto del Atlántico Sur, los conjuntos Pylon/ Pods de nuestros KC 130, nunca pudieron ser recorridos tal como corresponde a un sistema aeronáutico. En rigor de la verdad, reencausar el proceso tuvo sus idas y vueltas, que junto a la obsolescencia de algunos elementos, propias de la antigüedad del equipo, presentaron un camino bastante tortuoso. Como es de imaginar, en primer lugar se recurrió al fabricante original; Sargent Fletcher Inc, quien recibió el pedido formal de cotización, sin embargo la gestión no tuvo continuidad ya que en esos momentos la empresa estadounidense se encontraba en pleno proceso de absorción por parte de la empresa británica Cobham plc, motivo por el cual FAdeA procedió a solicitarle cotización a Cobham, esta remitió una cifra y cuando se le pidió una actualización del presupuesto, nunca más respondió, posiblemente por presiones políticas. Ante este panorama, hubo que salir a buscar otras opciones entre las cuales se presentaban por un lado la tradicional empresa proveedora del universo Hércules DERCO (quién por entonces no era aún propiedad de Lockheed Martin) y la italoamericana Bonetti of América Inc. Siendo que la primera no poseía experiencia en sistemas Air-to-Air Refuelling, no obstante lobby de por medio, presionaba fuertemente por obtener el contrato, en tanto Bonetti ofrecía recorrer los pods del TC-69 junto a la transferencia del Know How y capacitaciones necesarias para nuestros técnicos, así recorrer los pods del TC-70 en el país, solo que olvidó decir que estaba quebrada, condición que echo por tierra negociación alguna.

Finalmente FAdeA dio con la empresa estadounidense Norhtstar Engineering quien luego de ser auditada fue habilitada por la DIGAMC, para que pueda realizar el trabajo y emitir la documentación correspondiente. Fue así que Norhtstar llevó adelante y finalizó el proceso de Modernización y Remoción de Obsolescencias de los dos Pods del TC-69 y los similares del TC-70, aunque estos dos últimos se encuentran aún en Estados Unidos, en espera se concrete el pago correspondiente a la recorrida y puesta en valor de los mismos.

Cabe agregar, que la Fuerza Aérea Argentina ya opera al KC-130H TC-69 a pleno y en muy poco tiempo lo hará también con el KC-130H TC-70 con capacidades en operaciones REV notablemente potenciadas, puesto que el programa de Modernización, Estandarización y Remoción de Obsolescencias, que comanda la Fuerza Aérea y lleva adelante FAdeA con soporte de la empresa L-3, adoptó el radar Northtrop Grumman AN/APN 241, de manera estandarizada en toda la flota y en el caso puntual de los dos KC la integración de un sistema FLIR electro óptico e infrarrojo, elementos estos de incalculable valor a la hora del Air-to-Air Refuelling.

Pylon/Pod Sargent Fletcher 48″ 48-000-4862

Configurados para operaciones REV, los KC-130H argentinos utilizan un equipo hidráulico integrado a un tanque de aluminio de 24.000 libras de capacidad (aprox), el cual va instalado dentro de la cabina del avión, situado en un sector predeterminado para el correcto centrado (FS 561), el mismo está montado sobre una cuna removible que se fija al piso de la aeronave. Una vez operativo, mediante sus bombas de transferencia y sistemas de presurizado trasvasa a través de los Pods alares, el combustible requerido por los aviones receptores.

Puntualmente, los Pods alares de los Hércules de la Fuerza Aéra Argentina, son modelo Sargent Fletcher 48″, tipo 48-000, manguera (hose) tipo FR 300 y cupla de reabastecimiento (canasta) MA-2/MA-3. Son del tipo seco (no portan combustible) y fueron fabricados originalmente por la empresa estadounidense Sargent Fletcher Inc, hoy subsidiaria de la empresa británica Cobham plc. Disponen en su interior, además del andamiaje electromecánico e hidráulico, el sistema de reel, el cual despliega y repliega la manguera que porta la cupla de reabastecimiento (canasta).

Por su parte, las tareas realizadas por Norhtstar Engineering durante el proceso de overhaul y upgrade sobre los cuatro conjuntos Pylon/Pods argentinos, consistieron en recorrer la estructura completa del conjunto, desarmado e inspección integral de mangueras, líneas hidráulicas y de combustible, más todos los subsistemas inherentes al reel. Reemplazo de materiales obsoletos y rotables. Sustitución de cojinetes y engranajes. Ensayos e inspección en procura de detectar daños y desgaste en los arneses eléctricos. Revisión de todos los componentes relacionados con sistemas de combustible, sistemas hidráulicos y sistemas neumáticos. Upgrade de la estructura del Pod y sistema lumínico de condición de contacto, reemplazando elementos obsoletos y modernización del mismo, reemplazo de números de partes cambiadas por obsolescencia y documentación completa del nuevo conjunto Pylon/Pod aprobado por la DIGAMC.

Por último, estimado lector, expresar dos consideraciones relevantes a mi entender; por un lado señalar que paradójicamente la nación que demostró a las Fuerzas Aéreas del mundo que no poseían la capacidad REV, el potencial estratégico que esta brinda, a duras penas pudo mantener exactamente los mismos aviones reabastecedores que utilizó durante el conflicto de 1982, y que no solo no pudo incrementar y extender su operatoria sino que aún hoy debe sortear maniobras y embargos encubiertos para sostener dicha capacidad.

Por otro lado, destacar que cuando un programa como son los procesos PDM (Program Depot Maintenance) y de Modernización, Estandarización y Remoción de Obsolescencias, aplicados de la flota de aviones C-130H, responden a un trazo consensuado de política de estado, el beneficio es al bien común de la nación sin importar quien administre temporalmente los destinos de la misma, tal vez un ejemplo a seguir en muchas otras áreas del entramado nacional.

PROGRAMA DE MODERNIZACIÓN PODS DE REABASTECIMIENTO EN VUELO HÉRCULES

Por Marcelo R. Cimino – Intereses Estratégicos Argentinos

Fuerza Aérea Argentina intercepta aeronave en vuelo irregular.

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En la mañana de ayer, un vuelo de carácter irregular fue detectado a las 11.20 hs en espacio aéreo salteño, motivo por el cual se vectoreó un IA-63 Pampa II de la Fuerza Aérea Argentina, que interceptó y obligó a aterrizar a la aeronave Cessna 182 LV-HIP en la localidad de Orán.

El Ministerio de Defensa informó que la aeronave ingresó en forma ilegal al espacio aéreo nacional, en la provincia de Salta. Durante la interceptación, las autoridades aéreas instaron a los ocupantes del Cessna a aterrizar en el aeropuerto de Tartagal, aunque finalmente lo hicieron en el aeródromo de Orán.

Al tocar suelo, de inmediato se alertó a las Fuerzas de Seguridad, por lo que efectivos de Gendarmería Nacional se dirigieron al lugar de aterrizaje, ubicado en el acceso a la ciudad norteña.

La operación formó parte del operativo Fronteras, en el marco del cual el Comando Operacional de las Fuerzas Armadas brinda apoyo en la protección y control del espacio aéreo a través de su Comando Aeroespacial.

Vigésima edición de la Feria Internacional del Aire y del Espacio – FIDAE 2018 –

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Por  Seba Suarez 

Entre los días 3 al 8 de abril del corriente, se llevó a cabo en sector norte del aeropuerto de Santiago de Chile, la vigésima edición de la Feria Internacional del Aire y del Espacio – FIDAE 2018-, reafirmando una vez más el sitial de la exhibición Aeroespacial, de Defensa y Seguridad más importante de América Latina

En esta ocasión, el evento congregó la presencia de más de 50 expositores y cerca de 120 aeronaves de todo tipo. Además de contar por primera vez en la muestra bianual con la presencia de dos aeronaves de combate Lockheed Martin F-35 Lightning II junto a una espectacular delegación estadounidense.
Durante los seis días que duró la feria asistieron unas 120 mil personas

De acuerdo a declaraciones del coronel Jaime Reyes, anfitrión de esta nueva versión de la FIDAE 2108, entre los atractivos de la feria de este año estuvo la delegación estadounidense, quienes por primera vez trajeron al Lockheed Martin F-35 Lightning II.

La Fuerza Aérea de Estados Unidos también presentó el Lockheed Martin F-22 Raptor, quien realizara varias presentaciones en vuelo plasmando su precisión y sus asombrosa capacidades. La muestra contó con destacada participación del piloto de alta acrobacia Skip Stewart, quien realizó varios shows sobre la aeronave Prometheus. además de brindarse a pleno con público que se acercó a tomarse una fotografía o simplemente a saludarlo.

Otro destacado fue un hermoso y legendario bombardero Boeing B-52 Stratofortress, que exhibía su esbelta silueta, junto a un Boeing KC-135 Stratotanker, escoltado por un McDonnell Douglas KC-10 Extender y un Lockheed C-130 Hércules.

Por su parte, SAAB presentó una mock up 1:1 del avión de combate Gripen E, al cual el fabricante sueco denomina «The Smart Fighter».En tanto Airbus Military hizo lo propio con un imponente Airbus A400M «Grizzly» perteneciente al Ejercito del Aire español, un C 295 mexicano y un Persuader chileno.
Leonardo se hizo presente con un C-27J Spartan de la Fuerza Aérea peruana.

Un tercio de la muestra estuvo dedicada a la aviación militar, mientras que el resto a la aviación civil y comercial con el A350-900 de la familia A350 XWB de Airbus como exponente destacado.

De acuerdo a cifras de la Fuerza Aérea de Chile, en la instancia participaron más de 130 aeronaves y más del 50% de ellas era de origen extranjero. Además, hubo alrededor de 500 expositores y se acreditaron más de 1.700 periodistas de 27 países.

Galería

El malvinero FMA IA 58 PUCARÁ

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Del libro NO PICNIC, del general JULIAN THOMPSON.*

“La batalla por la colina Darwin prosiguió mientras Keeble avanzaba y el Batallón estuvo sometido al fuego de los Pucará. En es momento se convocó a un par de helicópteros Scout que habían estado haciendo vuelos de ida y vuelta llevando municiones al Batallón y trayendo heridos, a fin de que evacuaran al comandante que agonizaba. Fueron atacados por los Pucará, uno de los cuales derribó y dió muerte al teniente Nunn, piloto de uno de los Scouts”

“El capitán Niblett ,piloto del otro Scout ,eludió brillantemente el ataque de los Pucará. Su artillero el sargento Glaze, estaba de pie en la parte trasera del Scout y saltando de un lado a otro podía observar detrás de la cabina y pasar las instrucciones a su piloto.

Los Pucarás caían sobre Niblett desde todas las direcciones concebibles, en todas las alturas y con distintas velocidades, haciendo fuego con una combinación de su mortífero armamento: cohetes, cañón y ametralladoras.”

“Desafiaron todas las tácticas esperadas de parte de aviones de alas fijas que,si bien son temidas por los helicópteros, por lo menos han sido anticipadas y hay adiestramiento para hacerles frente. Los Pucará podían reducir su velocidad y convertirse en reflejo de las maniobras de los helicópteros,eran un enemigo letal.”

*Los que habrán leído el libro de forma completa, sabrán que Thompson no tiende a elogiarnos en ningún momento, es mas nos detesta.

ATAQUE AL PORTACONTENEDORES ATLANTIC CONVEYOR

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El golpe más duro de la contienda aeronaval

El martes 25 de Mayo, fecha muy particular para los argentinos, el COMANDO DE LA AVIACIÓN NAVAL, por una posición recibida desde las islas, impartió la orden de atacar un blanco que se encontraba a 100 millas al Noreste de Puerto Argentino.

Este vuelo que se efectuó con un doble reabastecimiento en vuelo, fue realizado por el Capitán de Corbeta Roberto CURILOVIC y el Teniente de Navio Julio BARRAZA, convirtiéndose, con una duración de cuatro horas, en el más largo de todos los efectuados.

La distancia al objetivo desde la BASE AERONAVAL RÍO GRANDE era cercana a las 500 millas. De acuerdo con lo planificado y teniendo en cuenta los parámetros de sector y perfil ya mencionados, se solicitó que el avión tanque fuera ubicado al este de Puerto Deseado y a unas 160 millas. Si bien el camino a recorrer para este ataque era muy largo, permitiría pasar a más de 100 millas al Norte de las islas Malvinas, lo que aseguraba la no detección de los aviones por parte de decenas de buques ingleses que a esta altura de las operaciones se encontraban en las inmediaciones del extremo oriental de las islas.

Los aviones, luego del despegue, efectuaron su reabastecimiento en vuelo sin dificultades. Los dos “SUPER ETENDARD” iniciaron su pierna final de ataque, a más de 270 millas del blanco.

A las 1632 horas luego de tener en la pantalla radar los ecos de los blancos fueron lanzados dos misiles, uno por cada avión, a una distancia similar a la utilizada en el lanzamiento al “SHEFFIELD”; ambos partieron en óptimas condiciones. Como en la misión del “SHEFFIELD” no fueron interferidos ni en la fase de ataque, ni en la de escape.

Luego del lanzamiento, y siempre en vuelo rasante, se dirigieron al aeródromo de Puerto Deseado para aterrizar, ya que la distancia a Río Grande era excesiva. Ya en camino, un encuentro no previsto con el avión tanque que había permanecido orbitando durante todo el desarrollo del ataque, permitió reabastecer nuevamente a los aviones. Es así como, ya de noche, regresaron a la BASE AERONAVAL RÍO GRANDE.

Quedaba en la práctica demostrado que este procedimiento era exitoso. La precisión de la posición del objetivo, obtenida por la Armada, desde las islas, permitió concretar un ataque que, ante la ausencia de exploración efectiva, no hubiese sido posible en otras condiciones.

El “ATLANTIC CONVEYOR” se hundió, y con él se perdieron pertrechos y repuestos vitales para la logística de las operaciones inglesas.
Este hecho fue posteriormente resaltado por un sinnúmero de revistas especializadas inglesas y por el mismo Comandante de la Fuerza de Desembarco Británica, General Jeremy MOORE, en declaraciones publicadas en diferentes medios de difusión de la Argentina y del exterior.

Extracto del Artículo “LA 2ª ESCUADRILLA AERONAVAL DE CAZA Y ATAQUE
EN MALVINAS” – Página 39 a 46- Revista Mach 1 Año XIX Nº62

Orígenes y desarrollo del asiento eyectable rumano AEROFINA SC.HV-0

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Asiento eyectable rumano SC.HV-0

Por : Marcelo R. Cimino

ORIGENES

Aunque no es el eje del presente trabajo, debemos situarnos sobre el final de la década del ´60, momentos en que Rumanía y Yugoslavia compartían criterios y necesidades respecto de una aeronave sencilla que pudiera cumplir roles de entrenamiento y misiones de ataque liviano. Esto motiva que ambas naciones se asociaran en el diseño y desarrollo del que luego sería el IAR-93 VULTUR / J-22 ORAO.

Es precisamente Yugoslavia quién propone para el nuevo avión, adoptar el asiento eyectable Martin Barker MK-6, iniciativa que Rumanía acepta. Por entonces ambos países mantenían gran interés por la tecnología occidental y poder aplicarla a su nuevo caza. Tal es así, que el IAR-93 VULTUR / J-22 ORAO era propulsado por motores Rolls Royce Viper ingleses, giróscopos Honeywell, IFF/ Radioaltímetros Marconi, VOR/ILS Collins etc. Por 1975 comienza a llegar equipamiento desde Martin Barker a Rumania. A esta altura cabe aclarar que el asiento Martin Barker MK-6, el cual equipó a los primeros prototipos construidos, se lo reemplazó en la denominada “pre-serie 1”, por el modelo Martin Barker MK-10. Estos modelos eran muy diferentes entre si, no obstante mantenían comunidad en el sistema riel/guía de lanzamiento lo que permitía intercambiarlos de avión perfectamente, sin importar su serie de fabricación. Ya por entonces, al producto británico se lo fabricaba bajo licencia en Rumanía, bajo la denominación local RU-10J (Y-10 LB en Yugoslavia).

En 1981 un grupo de ingenieros y técnicos rumanos fueron enviados a Martin Barker a realizar diversos cursos, tanto en instrucción volcada al entrenamiento en procedimientos de eyección, como a formar especialistas en sistemas asociados a la ingeniería básica de los asientos. Fue por entonces, que nace la idea de desarrollar un asiento eyectable autóctono, sin embargo pasarían unos cuantos años hasta ver concretado este deseo.

DESARROLLO

Hacia 1985, Ceausescu ordena acelerar el programa de nacionalización e integración de componentes de origen occidental que equipaban al IAR-93. Para ello asigna enormes recursos financieros, materiales y humanos en beneficio del fomento de la industria de sistemas y subsistemas aeronáuticos local. Esta estrategia beneficia en gran medida a las aspiraciones de desarrollar un asiento eyectable totalmente rumano. Para ello se le encomienda al Instituto INCREST, la tarea de llevar adelante el proyecto, quien entre mediados 1985 y finales de 1987 construye y testea varios modelos experimentales.

Por su parte el organismo ejecutor de programa fue el CIZ (Centrul de Incercari in Zbor) situado en Cravoia, en donde se facilitó la participación de todos los recursos de la unidad para con esta empresa.

Como parte del programa se construye una rampa inclinada de 20 metros de altura, paralelamente se customiza una aeronave biplaza IAR-93 (matrícula 600). Puntualmente, se acondiciona el puesto trasero del avión, para permitir repetidas eyecciones con la aeronave estacionada en plataforma como en vuelo.

El 21 de Octubre de 1985 se realiza la primer eyección desde la rampa construida a tales efectos, utilizando como “conejo de indias” un muñeco con el peso y talla de un humano, comenzándose así, la segunda fase del programa de desarrollo, que insumió casi tres años.

El 4 de Marzo de 1988 se realiza la primer eyección desde el IAR-93 “600”, al mando del Lt. Col Ignescu Mihai. Este inició una corrida de vuelo y al llegar a 100 km/h, disparó el asiento trasero con el “humanoide”. Mientras Mihai se las arreglaba para frenar el avión el maniquí descendía serenamente con su tolva en el campo de aviación. Concretándose con éxito el primer test “dinámico” de lo que sería el futuro Ejection Seat SC.HV-00.

Días después, el 17 de Marzo de 1988, se llevó a cabo la primera expulsión en vuelo. En este caso el IAR-93 matrícula 600, era pilotado por el Lt. Col. Tamas Gheorghe, quién dispara al asiento con su “humanoide” pasajero a 2000 metros de altura y a una velocidad de 500 km/h. Esta era prueba, que culminó con éxito, era la número 25 realizada durante el programa, desde su inicio.

El proceso de Homologación requirió de 57 pruebas, de las cuales 12 fueron en vuelo. Estas últimas merecen una mención especial a la pericia de los pilotos de prueba, ya que una vez lanzado el maniquí, debían aterrizar con las “molestias a cuestas” del habitáculo trasero destrozado. Normalmente, el avión portador volaba acompañado por dos aeronaves más, que se dedicaban a filmar la prueba.

Como era de esperar en procesos de este tipo, se produjeron eventos inesperados, que gracias a la pericia de los pilotos terminaron felizmente en anécdota. Tal como lo ocurrido en el transcurso de la prueba 27, donde el piloto a cargo, Lt Col, Tamas Gheorghe, nota una repentina perdida de velocidad. Increíblemente, el “muñeco humanoide”, enganchó el interruptor de los frenos aerodinámicos, accionándolo al salir expulsado de la cabina. Este interruptor, no podía anularse desde el puesto delantero ya que el avión era un entrenador y precisamente el mismo, era únicamente de dominio del instructor de vuelo, quien ocupaba el puesto trasero durante las tareas de formación de noveles pilotos. Al momento de lograr aterrizar la aeronave lo hizo casi sin combustible restante en sus tanques.

El incidente que estuvo más cerca de terminar en tragedia, ocurrió el 23 de Marzo de 1990, durante la prueba número 66, en instancias del testeo de un asiento perteneciente a un lote de serie, cuando el IAR-93 “600”, pilotado Lt. Cnl. Mihai Ionescu, lanzó el asiento en condiciones difíciles, a unos 850 km/h y a una altura de 300 metros. La expulsión del asiento ,con el maniquí como tripulante fueron normales. Debido a que el disparo fue en uno de los extremos de la pista de Cravoia, luego de pasar por la torre, el piloto viró a la izquierda y voló a lo largo de la misma observando el descenso del “humanoide”, así poder guiar al equipo de recuperación. Cuando Ionescu procede a virar en sentido opuesto, descubre que el bastón de mando de la aeronave se encontraba bloqueado de tal manera que los alerones del IAR-93 no funcionaban. Comunicó la novedad a la torre y como no existía un procedimiento ante tal situación, comenzó a golpear el bastón de mando con dureza tratando de desbloquearlo. Finalmente uno de los tantos golpes liberó el mando de su bloqueo.

Al aterrizar descubrieron que el marco estructural que sostenía al asiento se rompió y parte de la pared lateral de la cabina, se desprendió y bloqueó temporalmente el bastón de mando, al engancharse este con el mamparo . Este incidente, se debió a no tener en cuenta que el conjunto estructural soporte y guía del asiento, estaría expuesto a tantas tensiones y esfuerzos, requeridos por las repetidas expulsiones a la que se expuso el IAR-93 “600”.

A finales de 1988 miles de horas de investigación, cálculos de ingeniería desarrollo y numerosas pruebas dieron fruto obteniendo la homologación correspondiente al oficialmente designado asiento eyectable SC.HV-00.

Sin embargo, el siguiente no sería un camino de lecho de rosas hacia su aceptación, por parte de los pilotos de la fuerza aérea rumana. Lo cierto es que muchos de ellos eran aprensivos a volar con este asiento eyectable. El hecho es que durante el desarrollo, no se había realizado absolutamente ninguna prueba con un ser humano, motivo este que no inspiraba mucha confianza en los pilotos de los IAR-93 e IAR-99. Hacia 1990, este punto evidenciaba un problema a resolver por el más alto nivel de conducción, decidiéndose a retirar todos los SC.HV-0 del servicio, hasta que se hicieran pruebas con seres humanos.

Este nuevo período de pruebas insumiría los siguientes cuatro años durante los cuales se continuó con más pruebas simuladas en vuelo. Inicialmente algunos pilotos y paracaidistas voluntarios comenzaron a capacitarse para tomar parte de las expulsiones, sin embargo al no existir una legislación clara que regulara este tipo de practica experimental en humanos, se desechó la iniciativa.

A mediados de 1994 los resultados de todas la expulsiones, que por entonces sumaban 90, fueron analizados uno por uno por un comité encabezado por el General de la Fuerza Aerea Stefan Voian quienes validaron al asiento SC.HC-0 totalmente apto par su uso en los aviones IAR-99.

LA HORA DE LA VERDAD

El 30 de Marzo de 1995 un IAR-99 tripulado por el Lt. Cnl David Vasile en el puesto delantero y My Trofin Vasile en le puesto trasero se aprestaban para un vuelo de rutina en la Base Ianca de la Fuerza Aérea rumana. La puesta en marcha del motor, rodaje y despegue se efectuó sin problemas, pero poco después del despegue los pilotos fueron alertados por las señales de cabina que le indicaban un posible incendio a bordo, un instante después los instrumentos del IAR-99 se volvieron locos. Incomunicados y tratando de hacer lo imposible por salvar la aeronave, notaron que comenzaban a perder peligrosamente velocidad y altitud. Fue entonces que a 500 km/h y a 300 metros de altura con un ángulo de 20º procedieron a iniciar el protocolo de eyección. El primero en salir expulsado fue David Vasile (puesto delantero) luego Trofin Vasile (puesto trasero). Los asientos SC.HC-0 cumplieron perfectamente su cometido.

David Vasile aterrizó sin mayores problemas y luego de una rutina de siete días en un hospital volvió al servicio, en tanto Trofin Vasile sufrió lesiones en las vértebras T-1. Fue sometido a cirugía demasiado tarde lo que ocasionó que no pudiera volver a volar, no obstante salvó su vida.

Fuentes consultadas:

http://www.rumaniamilitary.ro/tag/iar93-vulturul

http://www.imemg.org/res/IMEMTS%202010/papers/Zygmunt-10397_The%20Research%20of%20Ballistic%20Properties%20of%20Ejection%20Seats%20Rocket%20Motors_IMEMTS2010-Paper.pdf

http://www.virtualarad.net/orizont_aviatic/august_2003/articol6/articol_6.htm

http://www.ejection-history.org.uk/Country-By-Country/romania.htm

http://wiki.scramble.nl/index.php/IAR-99

http://www.aerofina.ro/

Por Marcelo R. Cimino
intereses Estratégicos Argentinos©

Una anécdota de la Operación Rosario

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IMAGEN: MUSEO DE LA AVIACIÓN NAVAL ARGENTINA

Por el TN Pablo Gerardo Loubet Jambert – aviador naval –

Revista MACH 1 Nº15 – Febrero 1987

Operación Rosario en marcha, me había incorporado como Copiloto de un helicóptero Lynx (WG-13); a bordo del Destructor A.R.A. “Santísima Trinidad” para participar en una operación que cambiaría la historia de nuestra Nación: la recuperación de las Islas Malvinas.

Demoré poco tiempo en tomar conciencia de la magnitud de la empresa, al observar quiénes se encontraban allí: el Señor Comandante del Teatro de Operaciones Malvinas, su Estado Mayor y la Agrupación de

Comandos Anfibios, entre otros. Toda la Unidad era una verdadera máquina de guerra, que se preparaba febrilmente para el combate. Se alistaban las armas, se desplegaban cartas del objetivo y se ultimaban los detalles memorizándolos una y otra vez; nada se dejaba librado al azar. Todos y cada uno de los hombres allí reunidos, volcaban sus experiencias y conocimientos para un mismo fin, sin importar orientaciones, especialidades ni rivalidades absurdas y triviales. Dentro de esta vorágine guerrera, sobresalía un Cabo Principal de Infantería de Marina, de quien nadie sabía cuándo y dónde había embarcado. Circulaba por el buque llevando un cilindro porta-cartografía de tamaño mediano y solicitaba a cuanto superior veía, ser trasladado al B.D.T. A.R.A. “San Antonio”. Debía entregar en forma personal al Señor Comandante de Infantería de Marina, información que él guardaba dentro de ese cilindro, de suma importancia para la operación de desembarco.

Teniendo en cuenta el nivel de la información (y la insistencia del Cabo), se nos ordenó trasladarlo.— ” Si era tan necesario llevar al Cabo y su cilindro, entonces, gracias a nuestro vuelo, se podría cerrar algún detalle de la planificación anfibia”, pensaba en el trayecto de ida al B.D.T.”

El viento soplaba fuerte y el buque, atravesado a la onda del mar, se mecía en un amplio y generoso rolido. La cubierta estaba atestada de vehículos de todo tipo y a pesar del mal tiempo, se veían muchos infantes de marina (como siempre, asomados por cuanto reducto, tambucho, ojo de buey o agujero aceptara el pasaje de una cabeza humana).

El piloto maniobró para colgarse sobre el techo de uno de esos vehículos y, en poco tiempo, el Cabo y su carga llegaron a destino. A partir de este momento quedó sembrada la duda sobre la magnitud de la información alcanzada y cuál su contribución al desarrollo de la Operación.

Finalizado el conflicto y leyendo un artículo titulado “Operación Rosario” (Revista Desembarco Nº 114, Mayo/Junio 1982), encontré mi eslabón perdido, cuyo fragmento dice así:

“. . .EN ESOS MOMENTOS COMENZO A DESCENDER DESDE UN HELICOPTERO EL CPIM C. (BIVH) PORTANDO UN EXTRAÑO CILINDRO. DICHO CABO HABIA PERDIDO EL BUQUE (SAN ANTONIO) Y LUEGO DE EMBARCAR COMO POLIZON EN EL A.R.A. “SANTISIMA TRINIDAD”, LOGRO SER TRANSFERIDO AL B.D.T. ARGUMENTANDO QUE EL ALUDIDO CILINDRO DEBIA LLEGAR AL COMANDANTE DE INFANTERIA DE MARINA POR SU INTERMEDIO, DADO QUE SU CONTENIDO ERA MUY IMPORTANTE PARA LA PLANIFICACION (JAMAS SE LLEGO A CONOCER EL CONTENIDO DEL MISTERIOSO CILINDRO)”.

MALVINAS: Una anécdota de la Operación Rosario

Por el TN Pablo Gerardo Loubet Jambert – aviador naval –

Revista MACH 1 Nº15 – Febrero 1987

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