Por Marcelo R. Cimino Argondizzo

La próxima visita del papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, motivó la puesta en marcha de un dispositivo especial de vigilancia y protección aeroespacial que abarcará distintos puntos del país. Para ello, el Poder Ejecutivo dispuso una ampliación temporal de las Reglas de Protección Aeroespacial (RPA), con intervención directa del Comando Conjunto Aeroespacial.

La medida quedó formalizada mediante el Decreto 1334/2026, publicado en el Boletín Oficial, que amplía las disposiciones vigentes para las Zonas de Operaciones Restringidas correspondientes a las áreas terminales de Buenos Aires (TMA BAIRES) y Córdoba (TMA CBA).

En el plano operativo, la Fuerza Aérea Argentina desplegará cuatro aeronaves IA-63 Pampa artillados: dos pertenecientes a la IV Brigada Aérea (Mendoza) y otros dos a la X Brigada Aérea (Río Gallegos), que se incorporarán al dispositivo de protección establecido para las actividades previstas durante la visita papal.

El decreto establece que el Comando Conjunto Aeroespacial tendrá a su cargo la coordinación permanente de las actividades de defensa aeroespacial, así como la articulación con la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) para implementar las restricciones al tránsito aéreo que resulten necesarias.

Reglas de protección y empleo de la fuerza

Uno de los aspectos centrales de la disposición es la ampliación de la Regla de Protección Aeroespacial N.º 004, que contempla la autorización para el empleo de la fuerza contra vectores de origen externo declarados hostiles.

La declaración de hostilidad corresponde al Comandante Conjunto Aeroespacial, una vez confirmada la existencia de un acto hostil. Sin embargo, el empleo de las armas queda establecido como último recurso y requiere haber agotado previamente los procedimientos de identificación, interceptación, advertencia y orden de aterrizaje.

Además, la aplicación de esta regla requiere la aprobación del ministro de Defensa, facultad que el Poder Ejecutivo delega exclusivamente para el período de vigencia del decreto.

El texto también establece una distinción expresa respecto de las aeronaves civiles. En estos casos, el empleo de la fuerza solamente podrá contemplarse ante un ataque armado o una amenaza inminente y cierta contra la vida de las personas que no pueda neutralizarse por otros medios. Frente a situaciones de desobediencia a las instrucciones de los controles, la respuesta prevista será la interceptación y la orden de aterrizaje.

Por otra parte, el Comando Conjunto Aeroespacial podrá establecer distintos grados de control sobre las áreas afectadas: coordinación con los servicios de navegación aérea, subordinación directa de estos al comando militar o, ante situaciones de mayor complejidad, control integral del espacio aéreo, subordinando las autorizaciones de vuelo a las disposiciones militares.

Un dispositivo de vigencia limitada

Las medidas tendrán vigencia entre el 8 y el 11 de noviembre, inclusive, coincidiendo con las actividades previstas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba y Luján, donde se espera una importante concentración de público y la presencia de autoridades nacionales y extranjeras.

De esta manera, la visita de León XIV implicará un despliegue especial de los medios de vigilancia, control e interceptación de la Fuerza Aérea Argentina, con el Comando Conjunto Aeroespacial como responsable de coordinar el dispositivo de protección durante las jornadas previstas.

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