Por Marcelo R. Cimino Argondizzo
El miércoles pasado, en su habitual refresh, la Defense Security Cooperation Agency (DSCA) estadounidense publicó la aceptación que hizo el departamento de Estado, referida al primer tramo de equipamiento del Programa «Peace Condor» (1). Como es habitual, dicho consentimiento luego pasará al Congreso norteamericano, donde se efectivizará su aprobación final.
Más allá del hito histórico representado por el anuncio, el cual rubrica años y años de trabajo por parte de la Fuerza Aérea Argentina (FAA), donde entre otros se confirma el misil AIM-120 C-8 AMRAAM (+160 Km de alcance), surgieron ciertas incógnitas dentro de los entusiastas y asiduos a los temas relacionados a la Defensa de nuestro país. De allí que nuestra intención es despejar algunas dudas.
En primer lugar en el press de la DSCA se expresa que:
«La descripción y el valor en dólares corresponde a una cantidad estimada más alta, al estipulado según los requisitos iniciales. El valor real en dólares será menor según los requisitos finales, la autorización presupuestaria y los contratos de venta firmados, si estos se concluyen.»
Es decir que, los 941 millones de dólares que se expresan en la gacetilla de la DSCA, referidas a la cooperación entre la República Argentina y los Estados Unidos, representan el techo del acuerdo y no, que nuestro país vaya a gastar ese monto, al menos por ahora.
Cabe recordar que, la previsión que se manejaba era aproximadamente de unos 440 millones, dentro de los cuales actuaba el Foreign Military Financing (FMF) subvencionando a nuestro país unos 40 millones. Incluso que esta subvención podría ser aún mayor en un futuro cercano.
A su vez, en esta clase de negociación lo normal es pedir por demás, de manera que luego se puedan seguir encargando equipos y armamentos, aunque hayan pasado unos años. Esto evita tener que volver a transitar por todo el rally burocrático de autorizaciones, los cuales además de tediosos, demandan mucho tiempo y negociaciones hasta concretarse.
Por otra parte, a este primer tramo aprobatorio del Programa «Peace Condor», en breve le seguirán más notificaciones similares, y las mismas también serán publicadas en el major de la DSCA. Sucede que, los diversos equipamientos tienen diferentes procesos (sea por propiedad intelectual o tratamiento en particular de cada fabricante), donde intervienen distintos organismos, antes de pasar a la órbita del departamento de Estado y luego al Congreso estadounidense. Ese es el motivo por el que notificaciones saldrán de manera sucesiva, mientras que para cada segmento que se apruebe, se emitirá una LOA en particular.

En tanto, más allá de las puntualizaciones en los Major Defense Equiment (MDE), habrá un frondoso número de equipamientos de fondo, que no saldrán en las notificaciones por su volumen. No obstante, se encuentran completamente incluidos, siendo que estos son el soporte neuronal del sostenimiento de ciclo de vida del Sistema F-16.
Los mismos van desde una caja de herramientas o un simple tester, hasta bancos de prueba o laboratorios completos de análisis de fluidos, por citar algunos ejemplos. Por su parte, hay ciertos equipos que se tienen que pedir una vez que el Sistema vaya expandiendo sus capacidades en la FAA y no antes. Tal es así que, Lo emprendido es análogo a la incorporación de los M-IIIEA a comienzos de los ’70, donde se comenzó absolutamente de cero.
Por último, señalar que, la FAA realizó todos los pedidos juntos, previendo un paquete verdaderamente completo. En las sucesivas notificaciones figurarán otros equipos y armamentos principales (misiles, armamento inteligente, servicios etc). Que una vez autorizados por el Congreso estadounidense y firmado por ambas partes, se pagará de manera plurianual.
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